Desde el grupo municipal Jóvenes y Pensionistas DECIDIMOS queremos hablar desde el corazón a nuestros vecinos y vecinas de El Prat de Llobregat.
Lo ocurrido en el último Pleno no es un simple trámite.
No es un debate técnico.
Es una decisión política que afecta a la esencia misma de la democracia en nuestro municipio.
Hoy, en nuestro Ayuntamiento, la ciudadanía no tiene garantizado el derecho a preguntar ni a ser escuchada en el Pleno.
La palabra depende de una decisión discrecional de la alcaldesa Sra. Alba Bou, de El Prat en Comú Podem.
Puede dejarte hablar.
Puede negarlo.
Puede decidir quién tiene voz y quién no.
Y eso no es justo.
Y eso no es democracia.
Ningún vecino debería tener que pedir permiso para hablar en su propio Ayuntamiento.
Nadie debería sentir que su voz vale menos.
Por eso presentamos una moción clara y democrática,
garantizar por reglamento un turno obligatorio de preguntas de la ciudadanía en cada Pleno ordinario.
Un derecho igual para todos.
Sin favoritismos.
Sin arbitrariedad.
El resultado de la votación debe significarse con claridad.
El gobierno municipal, formado por El Prat en Comú Podem y el Partido de los Socialistas de Cataluña, votó en contra.
Cuando tocaba defender la voz de la gente, Esquerra Republicana de Catalunya y Vox se abstuvieron.
Y queremos reconocer que Junts per Catalunya y el Partido Popular votaron a favor de garantizar este derecho.
Pero lo ocurrido no fue solo una votación más.
Fue un golpe a la participación.
Fue un golpe a la calidad democrática.
Fue decidir que la voz directa de la ciudadanía siga dependiendo del permiso del poder.
Nuestra propuesta era orden, respeto y derechos.
Era igualdad, transparencia y dignidad democrática.
Hoy puedes asistir al Pleno.
Pero no tienes asegurado el derecho a hablar.
Puedes escuchar.
Pero no siempre preguntar.
Puedes estar.
Pero no siempre participar.
Nosotros no vamos a resignarnos.
No vamos a aceptar una democracia sin voz.
No vamos a aceptar que la participación sea un privilegio.
Creemos en un Prat donde cada vecino importe.
Donde nadie tenga que pedir permiso para ser escuchado.
Donde la democracia se viva, no solo se proclame.
Seguiremos defendiendo que la voz de la gente esté garantizada en cada Pleno municipal.
Porque el Pleno no es propiedad de ningún gobierno.
El Pleno es de la ciudadanía.
Por un Prat de tod@s.

