Desde Jóvenes y Pensionistas DECIDIMOS denunciamos con absoluta firmeza la grave regresión que está sufriendo la sanidad pública en El Prat de Llobregat. La situación ha llegado a un punto límite, y el silencio de las instituciones y de determinados partidos políticos resulta inaceptable.
La ciudadanía del Prat está padeciendo listas de espera interminables, falta de profesionales, saturación en los centros de atención primaria y una degradación progresiva del sistema sanitario. Esta realidad no es casual ni inevitable: es consecuencia directa de decisiones políticas y de la falta de voluntad para defender un servicio público esencial.
Pero lo más grave no es solo el deterioro, sino la pasividad del gobierno municipal encabezado por la Alcaldesa Sra. Alba Bou. Mientras la salud de nuestros vecinos y vecinas se ve comprometida, el Ayuntamiento permanece en una actitud de silencio y de subordinación política.
Igualmente preocupante es la actitud de Esquerra Republicana de Catalunya y Catalunya en Comú, formaciones que sostienen al Govern de la Generalitat y que, sin embargo, no están utilizando su fuerza parlamentaria para exigir soluciones reales. El presidente Salvador Illa tiene la responsabilidad directa de garantizar el derecho a la salud. Y quienes permiten su estabilidad política tienen la obligación de actuar.
No se puede exigir el voto de la ciudadanía y después mirar hacia otro lado cuando se deteriora un derecho fundamental. Si estos partidos son capaces de pactar gobiernos, también deben ser capaces de defender a la gente. Y si el Govern no responde, deben retirar su apoyo. Todo lo demás es complicidad.
Desde Jóvenes y Pensionistas DECIDIMOS lo decimos alto y claro:
  • Basta de excusas y de discursos vacíos.
  • Basta de abandonar la atención primaria.
  • Basta de normalizar el deterioro de la sanidad pública.
Exigimos:
  • Un plan urgente para reforzar la atención primaria en El Prat.
  • La contratación inmediata de profesionales sanitarios.
  • La reducción efectiva de las listas de espera.
  • La defensa pública y sin ambigüedades del sistema sanitario.
  • La salud no es una moneda de cambio política ni un asunto secundario. Es un derecho básico que debe garantizarse sin condiciones.
Si quienes gobiernan no están dispuestos a defender la sanidad pública, que lo digan claramente. Pero la ciudadanía de El Prat no va a aceptar más silencios ni más pasividad.
Porque la sanidad pública no se recorta: se defiende.
Porque la salud no se negocia.
Y porque en El Prat no nos vamos a callar.
Por un Prat de tod@s.