La democracia se degrada cuando las instituciones dejan de servir a los ciudadanos y pasan a utilizarse al servicio del partido que gobierna.

En las últimas semanas estamos viendo vídeos institucionales, pancartas y campañas de comunicación financiadas con el dinero de todos los vecinos, mientras aumenta la sensación de que los recursos públicos están siendo utilizados con una clara intencionalidad política.

El Ayuntamiento no pertenece a ningún partido político. Pertenece a todos los ciudadanos de El Prat de Llobregat.

Resulta intolerable utilizar medios institucionales, recursos municipales y dinero público para construir propaganda política o preparar el terreno electoral desde las propias instituciones.

Gobernar no otorga el derecho a apropiarse de la maquinaria municipal ni a confundir Ayuntamiento y partido.

Cuando esto ocurre, se rompe la neutralidad institucional, se degrada la confianza democrática y se falta al respeto a todos los vecinos que pagan sus impuestos para recibir servicios públicos, no propaganda política.

No vamos a normalizar que el dinero de todos se utilice para favorecer los intereses electorales de quienes gobiernan temporalmente.

El Prat merece instituciones neutrales, transparencia y respeto democrático.

Este redactado para difundir como Jóvenes y Pensionistas DECIDIMOS