Buenos días a tod@s.
Termino de levantarme y no deje de ver comentarios y denuncias sobre la degradación de nuestra Sanidad Pública, y la realidad es que es muy preocupante, pero realmente somos tod@s conscientes de lo grave que es perder uno de los DERECHOS, más importantes que tenemos, ya que de ello depende nuestra vida.
HOY ESPERAN OTROS… MAÑANA PUEDES SER TÚ.
Es profundamente lamentable observar cómo, de manera lenta pero constante, se está desmantelando y empujando hacia la privatización nuestro sistema de salud pública. Cada día faltan más recursos humanos y materiales. Cada día crecen más las listas de espera para poder ver a un especialista o para una intervención quirúrgica.
Detrás de esas listas no hay números: hay personas. Personas que sufren, que esperan, que se angustian… y, tristemente, también personas que no han llegado a tiempo o que nunca llegarán a ser atendidas porque la espera se llevó por delante su oportunidad.
Y mientras tanto, como sociedad, demasiadas veces miramos hacia otro lado, como si todo esto les ocurriera a otros y no a nosotros. Pero la enfermedad forma parte inevitable de la vida, y tarde o temprano todos podemos necesitar una sanidad pública fuerte, digna y accesible.
En medio de esta realidad, hay quienes no se resignan. Un ejemplo de ello es el movimiento social de la Marea de Jubilados y Pensionistas de El Prat de Llobregat, que lleva aproximadamente 15 años denunciando este deterioro sanitario. Cada semana, con constancia y dignidad, se concentran los martes a las 10:30 en la calle Ramona Via, y los miércoles frente al Hospital de Bellvitge, junto a compañeros y compañeras de L’Hospitalet. Allí están, haga frío, calor o llueva, defendiendo algo que es de todos: la sanidad pública.
Lo más triste es que todavía hay quien se burla de estas acciones o quien afirma que no sirven para nada. Pero la historia demuestra que los derechos nunca se han defendido desde el silencio ni desde la resignación.
Cabe recordar también que el grupo municipal de Jóvenes Pensionistas DECIDIMOS presentó dos mociones para que el gobierno municipal, presidido por la alcaldesa Alba Bou, denunciara las largas listas de espera tanto para especialistas como para intervenciones quirúrgicas, así como la falta de médicos y especialistas en la atención primaria, ante el departamento de salud. Sorprendentemente, ambas fueron rechazadas por la coalición de gobierno e incluso por el principal partido de la oposición, ERC, alegando que las competencias corresponden a la Generalitat.
Pero que la competencia sea autonómica no exime a los ayuntamientos de su responsabilidad de preocuparse y defender la salud de sus vecinos y vecinas, tal como recoge el artículo 43 de la Constitución Española, que reconoce el derecho a la protección de la salud.
A pesar de todo, cada día somos más las personas que nos negamos a callar y a resignarnos ante el deterioro de nuestro sistema sanitario. Seguiremos denunciando su desmantelamiento y su privatización.
Porque aún creemos que es posible revertir esta situación. Y sabemos que solo será posible si la mayoría social se moviliza y defiende lo que es suyo.
Ojalá cada día seamos más en estas concentraciones y movilizaciones.
Porque la sanidad pública no es un privilegio.
Es un derecho.
Y para garantizarlo necesitamos menos políticos y asesores…
y muchos más médicos.